La mejor forma de enfrentar una controversia es evitarla. Durante la ejecución de obras complejas, el uso de la Junta de Resolución de Disputas (JRD) permite una solución técnica y rápida a los desacuerdos mientras la obra continúa, minimizando sobrecostos y paralizaciones, un enfoque proactivo crucial para la alta gerencia de proyectos.